búsqueda interesante

miércoles, 2 de marzo de 2016

El vector biológico

http://www.uruguayeduca.edu.uy/UserFiles/P0001/Image/mosquito.jpg
Los mosquitos son insectos dípteros, poseen un par de alas membranosas desarrolladas y otro par transformadas en órganos reguladores del vuelo, balancines. Las hembras tienen el aparato bucal preparado para perforar la piel de los mamíferos y succionar su sangre de la cual se alimentan, los machos se alimentan de néctar y jugos de diferentes vegetales. En la fotografía se observa la especie: Aedes aegypti, mosquito capaz de transmitir el virus del dengue. Este mosquito, vive próximo a las viviendas humanas y prefiere alimentarse en el día a diferencia de otros mosquitos que suelen ser activos por las noches. Es un mosquito pequeño, negro, en las patas presenta anillos formados por escamas blancas plateadas y en el tórax líneas del mismo color.

Así es el mosquito "Aedes aegypti", causante del zika, el dengue y la chikungunya

 Aede Aegypti

Su tamaño es minúsculo pero su picadura es muy peligrosa para el ser humano. Suelen atacar durante el día.
Es diminuto –apenas mide 7 milímetros– pero ha puesto en jaque a buena parte de los países del continente latinoamericano.
Las hembras de este mosquito, que tiene por nombre Aedes aegypti, son el principal transmisor del zika, el dengue y la chikungunya, tres enfermedades que amenazan, a día de hoy, la mayoría de los países de la región.
El Salvador y Paraguay han sido los últimos en decretar, el lunes, la alerta nacional para "controlar y prevenir" la acción de este insecto.
De acuerdo con la subsecretaria Salud Pública de Uruguay, Cristina Lustemberg, "Uruguay, Chile y Canadá son los únicos países de América libres de casos autóctonos" en la detección de las tres enfermedades que propaga.
Y los virus que transmite suponen "un nuevo reto para las naciones", tal y como señaló la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Te contamos como actúan estos insectos y cuáles son los síntomas de las enfermedades que transmiten.

Son de color oscuro, con manchas blancas en las patas y tórax plateado.
Suelen picar durante el día, principalmente a primera hora de la mañana y a última de la tarde, y viven tanto en interiores como en exteriores.
A los seres humanos les transmiten los virus las picaduras de hembras infectadas, que a su vez se contaminan al succionar la sangre de quienes tienen virus.
En el momento de la picadura, estos mosquitos, originarios de África, inyectan su saliva, la cual puede contener cuatro tipos de enfermedades: zika, dengue, chikungunya o fiebre amarilla.
La enfermedad que nos transmitan dependerá de si el mosquito estaba (o no) infectado por alguno de estos virus, que pudo obtener al succionar la sangre de los humanos, aseguran los expertos.
"La transmisión ocurre sólo cuando un mosquito infectado con alguno de estos virus pica a una persona susceptible. Sin embargo, si el mosquito no tiene ninguno de los virus, no ocurrirá la transmisión", le contó a BBC Mundo el doctor Jairo Andrés Mendez Rico, de la OPS.
En aguas estancadas

Las hembras pueden dejar hasta 700 huevos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), este insecto, de color oscuro y manchas plateadas, utiliza como criaderos espacios reducidos, tanto naturales como artificiales.
Depositan sus huevos en recipientes que contienen agua limpia, y en dos o tres días, éstos se convierten en larvas, que crecerán después hasta ser zancudos adultos.
Por eso, advierten los expertos, es importante erradicar posibles criaderos de agua estancada, además de utilizar insecticidas y repelentes sobre la piel y la ropa.
Tobillos y codos
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, este mosquito puede picar sin que nos demos cuenta porque "se acerca por detrás y ataca en los tobillos y en los codos".
Normalmente prefieren picar a humanos, aunque a veces también atacan a perros y otros animales domésticos.
Es importante conocer bien las diferencias entre estos virus, pues los síntomas son similares, lo cual puede llevar a confusión.

Más sobre El Dengue



Los mosquitos son insectos holometábolos, presentan metamorfosis completa, es decir, su ciclo de vida transcurre por cuatro etapas: huevo, larva, pupa y adulto. Las hembras colocan los unos 500 huevos por postura, lo hacen en la interfase agua-aire en recipientes con agua limpia. Estos huevos son capaces de resistir la desecación y temperaturas extremas unos 7 meses o más.


 http://uruguayeduca.edu.uy/UserFiles/P0001/Image/2009/Andrea%20naturales2011/balsita%20de%20c%C3%BAlex.JPGFotografía tomada al microscopio de una “balsita” de huevos de mosquitos. Si se observa bien puede verse que están recién eclosionados, las larvas ya están por salir.
Son larvas del género Cúlex. Son dípteros, con metamorfosis completa, que en la etapa adulta poseen alas con escamas y estrechas; se alimentan de jugos azucarados que pueden obtener de las plantas, pero además la hembra es hematófaga (se alimenta de sangre).
Es una característica específica de este género, el Cúlex, la forma en que se encuentran los huevos. En otros géneros, como los Aedes, los huevos se encuentran aislados. Para colectar huevos de mosquitos o larvas se puede buscar en charcos, en aguas estancadas. Para mantenerlos en buen estado hasta el momento de la observación hay que dejarlos en agua. Para observarlos puede utilizarse lupa y microscopio, con este último es necesario depositar la larva o los huevos en un portaobjetos, sin cubreobjetos. Seguramente se encontrarán larvas y huevos de diferentes especies. Es muy interesante observar la diversidad y analizar cuáles encontramos en agua limpia, cuáles en aguas turbias, o en qué épocas del año lo hicimos. Los nombres de las especies o partes del cuerpo, no son lo importante, sino el comprender la diversidad y la adaptación de los seres vivos al medio. También, analizar por qué, para prevenir la proliferación de los mosquitos Aedes, se solicita vaciar recipientes que puedan guardar agua.




 http://www.uruguayeduca.edu.uy/UserFiles/P0001/Image/Ciencias%20naturales%20RSorribas%20AEtchartea/larva%20dengue%20de%20www%20adn%20es.jpg



A los dos o tres días de humedad y temperatura adecuada, eclosionan y emergen las larvas que pasan de 1 mm a 7 mm en unos cinco o siete días realizando tres mudas. Luego, evolucionan a pupas, las cuales permanecen sin alimentarse. Emerge el estado adulto de 48 a 72 horas más tarde. En la imagen se observa la larva del mosquito, la cual respira aire a través del llamado sifón. Cuelga con la cabeza hacia abajo perpendicular a la superficie (posición característica de esta especie). La temperatura óptima para la larva es de 25 a 27ºC. Son incapaces de resistir temperaturas superiores a 48º C y menores a 10º C.

 http://uruguayeduca.edu.uy/UserFiles/P0001/Image/2009/Andrea%20naturales2011/larvas%20culex%20y%20aedes.JPGFotografía tomada al microscopio de dos larvas de mosquito: una del género cúlex y otra del género Aedes.
En esta imagen se presentan porciones posteriores de las larvas, no se observa la cabeza.
A la izquierda se observa la larva de Cúlex, a la derecha la de Aedes.
Se observa que el cuerpo de las larvas está separado en segmentos. El segmento final, contiene dos partes funcionalmente muy importantes: el sifón respiratorio y las papilas anales.
El apéndice que se observa de color más oscuro es el sifón (en esta imagen se encuentra hacia la izquierda en ambas larvas). El sifón cumple una función respiratoria, por lo que las larvas en el agua se encuentran con la cabeza hacia abajo ya que para poder respirar necesitan subir a la superficie y tomar aire.
La otra formación, que se encuentra a la derecha se trata del segmento anal. Posee las papilas anales. Estas papilas cumplen la función de la regulación osmótica, es decir, regulan la cantidad de sales presentes en el interior del cuerpo, para ello excretan agua e iones, como ser sodio, cloro y bicarbonato (los que componen las sales).

martes, 1 de marzo de 2016

videos educativos- dengue

http://blogs.ceibal.edu.uy/formacion/dengue-saber-para-prevenir/

El Dengue

*¿Qué es el Dengue?
Es una enfermedad viral  transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti.
Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas transmite esta enfermedad.
El contagio sólo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna.
*¿El Dengue es grave?
Al principio de la enfermedad, no se puede saber si el dengue se curará en una semana o derivará en complicaciones tras el período de fiebre.
Por lo tanto, se recomienda estar alerta ante la aparición de los siguientes síntomas:
•    dolor abdominal intenso y continuo
•    vómitos persistentes
•    sangrado de mucosas (encías, nariz, vagina, etc.)
•    cambios en el estado mental (mayor somnolencia o irritabilidad).
Frente a estos síntomas, es posible que padezca dengue grave. Deberá dirigirse a un centro de salud para ser atendido. Saber más: OMS
* La fiebre de chikungunya, causada por un virus transmitido por mosquitos infectados, es una enfermedad que provoca un cuadro febril agudo que habitualmente se resuelve sin complicaciones. Originaria de África, cada vez es más común en otros países.   Saber más: OMS
*Ciclo de vida del mosquito. Con los días tibios y húmedos comienzan a proliferar en nuestro hogar los mosquitos. Saber cuál es el ciclo reproductivo de los mosquitos te ayudará a entender cómo evitar su proliferación en los ambientes donde vives y en consecuencia, prevenir enfermedades como el Dengue o la fiebre de chikungunya. 
Videos informativos sobre las características del vector responsable de la propagación de las enfermedades.

domingo, 28 de febrero de 2016

Bienvenidos

 KATHERINEKATIUSKAYASINSKSILVA









 LAUTAROSEBASTIANSEMENCHUKAMARO









 MATIAS
CARBALLORIVAS









 ESTEFANIAGISELLBREHMRIVERO









 LUCASGONZALOMOREIRAMOLINA









 DIEGOARMANDORODRIGUEZRODRIGUEZ









 MELINAPILARBIANCHESSIALCARAZ









 ANTONELLA
MENEGAZZIGUTIERREZ ZORRILLA









 MATEO
SOSARIVERO









 ELIASRICARDOMOREIRAMOLINA









 MELANIESELENAVIGNOLOCARLIS









 JULIANAELIZABETHSEVEROFELLER









 LEONARDOFABIOALMEIDARODRIGUEZ









 FEDERICONICOLASRIVEROSOSA









 SEBASTIANAGAPITOPEDROZORODRIGUEZ









  
GUADALUPE
MORALESCARLIS









  TOMASEZEQUIELRUPPELBATISTA









 JUANIGNACIOLASAGARIVERO









 DANNA
FELLERANCHORENA









 DIANNE
CARBALLORIVAS









 JOAQUIN
BIANCHESSISILVA









 PABLOEZEQUIELSEMENCHUKAMARO









AGUSTINA
SILVASANCHEZ









JONATHANSANTIAGOSEVEROMIRANDA









NARELA
MEDINABAZZINI









MATIASGASTONALMEIDARODRIGUEZ









SERGIONAHUELDOS SANTOSAMARO









JUANPABLOBREHMFRANCHINI









MATÍASSANTIAGORUPPELBATISTA









NAHIARA
SEVEROAMARO









JEANCARLOSSEVEROFELLER









SOFIAYISSELPEDROZORODRIGUEZ









ROBERTRICARDOGALLARDOFIGUEROA









JHOSTIMHENDERSONTOSCANINI









THINAMILAGROSRUPPELBATISTA









ADDERINOEMIOLIVERAPEREIRA









LUSMILAFLORENCIAALMEIDARODRIGUEZ









SOLANGEELIZABETHMOLINALASAGA









JESSY
HENDERSONTOSCANINI









BRANDONEMMANUELSILVEIRAGOMEZ









Animacion a la lectura

Los sueños del sapo. Javier Villafañe. Ed. Colihue

26 Jun suenossapo
Una tarde, un sapo dijo:
-Esta noche voy a soñar que soy árbol-. Y dando saltos, llegó a la puerta de su cueva. Era feliz; iba a ser árbol esa noche.
Todavía andaba el sol girando en la rueda del molino. Estuvo un largo rato mirando al cielo. Después bajó a la cueva; cerró los ojos y se quedó dormido.
Esa noche el sapo soñó que era árbol.
A la mañana siguiente contó su sueño. Más de cien sapos lo escuchaban.
-Anoche fui árbol –dijo-; un álamo. Tenía nidos. Tenía raíces hondas y muchos brazos como alas; pero no podía volar. Era un tronco delgado y alto que subía. Creí que caminaba, pero era el otoño llevándome las hojas. Creí que lloraba, pero era la lluvia. Siempre estaba en el mismo sitio, subiendo, con las raíces sedientas y profundas. No me gustó ser árbol.
El sapo se fue; llegó a la puerta y se quedó descansando debajo de una hoja de acelga.
Esa tarde el sapo dijo:
-Esta noche voy a soñar que soy río.
Al día siguiente contó su sueño. Más de doscientos sapos formaron rueda para oírlo.
-Fui río anoche –dijo-. A ambos lados, lejos, tenía las riberas. No podía escucharme. Iba llevando barcos. Los llevaba y los traía. Eran siempre los mismos pañuelos en el puerto. La misma prisa por partir, la misma prisa por llegar. Fue una lástima. No vi una sola sirena; siempre vi peces; nada más que peces. No me gustó ser río.
Y el sapo se fue. Volvió a la huerta y descansó entre cuatro palitos que señalaban los límites del perejil.
Esa tarde el sapo dijo:
-Esta noche voy a soñar que soy caballo.
Y al día siguiente contó su sueño. Más de trescientos sapos lo escucharon. Algunos vinieron desde muy lejos para oírlo.
-Fui caballo anoche –dijo-. Un hermoso caballo. Tenía riendas. Iba llevando un hombre que huía. Iba por un camino largo. Crucé un puente, un pantano; toda la pampa bajo el látigo. Oía latir el corazón del hombre que me castigaba. Bebí en un arroyo. Vi mis ojos de caballo en el agua. Me ataron a un poste. Después vi una estrella grande en el cielo; después el sol; después un pájaro que se posó sobre mi lomo. No me gustó ser caballo.
Otra noche soñó que era viento. Y al día siguiente, dijo:
-No me gustó ser viento.
Soñó que era luciérnaga, y dijo al día siguiente:
-No me gustó ser luciérnaga.
Después soñó que era nube y dijo:
-No me gustó ser nube.
Una mañana los sapos lo vieron muy feliz a la orilla del agua.
-¿Por qué estás tan contento? –le preguntaron.
Y el sapo respondió:
-Anoche tuve un sueño maravilloso. Soñé que era sapo.
Javier Villafañe. Los sueños del sapo.  Ed. Colihue .
RECURSOS
Propuestas para mediadoras y para mediadores.
Texto

¿Qué crees que le pasa, en realidad, al pobre sapo? Pues toda la lectura se basa en algo que no se puede ver: sus sueños. ¿Y por qué soñaba?
La respuesta es muy fácil. Tú la sabes. Porque se sentía muy feo. Y la verdad es que al sapo siempre se le ha considerado un animal feo. Imagina la diferencia con un gato, un perro, un hámster, un conejito ¡o incluso una rana! Pero un sapo… Aquí lo tienes.
Aunque no a todo el mundo le sucede eso. Hay gente que adora a todos los animales, ¡incluido el sapo! Lee si no este libro, Noche de sapos, que habla de Jon, un niño que decidió tener uno en casa (y hasta se lo permitieron).
Lo que sí es cierto, porque lo hemos oído y, a lo mejor incluso dicho, es esta frase: ¡Es más feo que un sapo!
Y el sapo lo sabía. Quería ser hermoso. Y por eso sueña, imagina, tiene ilusiones. Sueña, sobre todo, con lo que hay a su alrededor.
Y soñó que era un árbol. No un árbol cualquiera.
-¿Y fue maravilloso ser árbol en vez de sapo?
-¡Noooo! Aquí empiezan los problemas de los sueños del sapo.
Y llega su primer no. Sí, eran árboles maravillosos, pero a él no le gustaba cambiar su vida de sapo por la de árbol. “No me gustó ser árbol”
Y a su lado también había cosas extraordinarias, además del árbol. Pasaba, ni más ni menos, que un precioso río.
Soñó que era árbol, río, caballo, viento
Lo que sí conseguía el sapo era algo fantástico, que seguro que tú conoces. ¿Has ido alguna vez a una sesión de animación a la lectura? Intenta hacer memoria y, a lo mejor, recuerdas alguna en que estabas rodeada o rodeado de sapos, cientos de sapos. ¿Sería un sapo el contador de historias? Porque lo que sí lograba el sapo, quizá sin saberlo, es la magia de las historias, de los cuentos. Allí se arremolinaba todo el mundo para escucharlo.
Pero nada le gustaba. ¿Sería que el sapo era un gruñón, un inconformista, que no iba a haber en toda la faz de la Tierra algo que le gustara?
Pues sí. ¡Claro que lo había! Y por eso estaba tan contento cuando lo encontraron los amigos sapos, por la mañana, en su lugar habitual, a la orilla del agua. Cuando le preguntaron, el sapo respondió:
-Anoche tuve un sueño maravilloso. Soñé que era un sapo.
Palabra magica

La palabra mágica hoy es Yo. Sí. Hoy la palabra mágica parece la más fácil del mundo. Porque es la nuestra. La de cada una y cada uno de nosotros. Yo. ¿Hay alguna palabra que diga mejor quiénes somos? Pero ¿nos gusta cómo somos o nos gustaría, como al sapo, ser diferentes?
Sugerimos la visita a Canal Lector  donde se pueden ver biografías de personajes interesantes.
Cuentame.

Esta historia del sapo, de Javier Villafañe, nos permite también soñar, imaginar. Fíjate en algunos animales.
¿Cuál te gustaría ser? ¿Por qué?
Pero lo bueno que tiene imaginar, soñar es que podemos ir donde queramos. ¿Adónde te gustaría ir si pudieras?
Relacionar con libros de aventuras por ejemplo en la selva.
Autor
 Javier Villafañe
Nació el 24 de junio de 1909 en Buenos Aires (Argentina) y murió el 1 de abril de 1996  en Buenos Aires.
Fue poeta, escitor y  titiritero. Con su carreta La Andariega viajó por Argentina y varios países americanos realizando funciones de títeres.  Se fue a  Venezuela donde, trabajando para la Universidad de Los Andes, fundó un Taller de Títeres para formar artistas de esa disciplina. En 1978, con el auspicio del gobierno venezolano, repitió su experiencia trashumante en el Viejo Continente.  Recorrió España con un teatro ambulante y volvió en 1984 a su país, Argentina.
Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación sobre Villafañe.
Bibliografía
Muchos de sus libros se pueden ver en Imaginaria.